Saúl Canelo Álvarez fue suspendido provisoriamente por la Comisión de Nevada, algo que se les hizo saber elviernes a los representantes de los dos púgiles que se reunieron con la Comisión Atlética de Nevada. El director ejecutivo de la comisión Bob Bennett,a su vez, le informó a ESPN que Álvarez deberá comparecer el 10 de abril para una audiencia sobre el tema, donde se decidirá si se le mantiene o prolonga la suspensión.

Es la noticia del momento, sin embargo esa decisión, no cabe ninguna duda, parece ser más simbólica que efectiva. En principio, era para los primeros días de abril que recién sería tratado el tema por parte de la comisión, pero la presión provocada por el duelo verbal entre los dos equipos, quizás, obligó a precipitar algún tipo de acción por parte de la Comisión de Nevada.

No olvidemos que la misma se encontraba en el medio del ataque cruzado, especialmente el que llegó del lado de Gennady Golovkin. El entrenador de GGG, Abel Sánchez, acusó a la comisión a favorecer a Canelo, citó el caso del vendaje irregular en la pelea anterior y el propio kasajo fue más lejos, al sugerir la existencia de sospechosas marcas de inyecciones en los brazos del mexicano en la pelea anterior.

Las acusaciones del equipo de GGG fueron duras y la respuesta de Canelo, que apeló al insulto en redes sociales, no hizo más que elevar el tono hacia el incierto rubro de la ofensa personal, con todo lo que ello implica. El Consejo Mundial de Boxeo, a través de su presidente Mauricio Sulaimán, buscó intermediar en el asunto y solicitó a la comisión que se expidiera de manera urgente para descomprimir el clima de acusaciones que iba creciendo y colocando en riesgo la realización de la pelea. La medida de llamar a los representantes de los boxeadores, seguramente responde a ese clima.

La primera duda que sale de todo esto, es el tono y origen de la medida. ¿Se apega a los reglamentos o surge como consenso entre las partes? Es obvio establecer esa duda ante la ineficacia de una medida de suspensión ¿Suspensión temporal a qué? La pelea será el 5 de mayo y Canelo se está entrenando en su campamento de San Diego. Lo dicho, parece una medida simbólica para dejar a todos contentos y adicionalmente mostrar a la Comisión en un plano de autoridad y control de la situación.

“Fue un descuido, asumimos el error, la suspensión por ese lapso de días es correcta y la aceptamos”, en ese caso tendría que comunicar el equipo de Canelo. “Teníamos razón en nuestro reclamo, la Comisión de Nevada así lo entendió y procedió en consecuencia”, deberán informar del equipo de GGG, mientras que la Comisión marcará la cancha con un calendario de controles antidoping para salvaguardar la limpieza del evento, dándose satisfecha con las disculpas del equipo del mexicano.

Todo eso último es la ficción de una especulación basada en lo posible y con riesgo de acertarle en todo. La pelea de GGG-Canelo 2 es el mayor evento boxístico del año en Las Vegas y uno de los mayores en todos los eventos que alberga esa ciudad a lo largo del 2018. Suena irreal imaginar una suspensión de la cartelera bajo esas circunstancias y ante la creíble justificación de que solo fue “clembuterol de una carne consumida por el boxeador” el que originó que las dos pruebas (17 y 20 de febrero) resultaran positivas.

Solución salomónica y de alta posibilidad de acierto promocional para calmar las aguas enardecidas, es mi primera lectura sobre lo que ocurrió hoy en Las Vegas. El misterio, en este caso, no pasa por la posibilidad cierta o errónea de que efectivamente el mexicano haya recurrido a métodos antideportivos para mejorar su desempeño, tal como lo han insinuado en sus acusaciones Gennady Golovkin y Abel Sánchez. El misterio y la incógnita, esta vez pasan por lo que no se dice y lo que nadie sabe, “la posible letra chica del contrato para esta pelea”.

¿QUIEN PAGA UNA POSIBLE CANCELACION?

Nuestra presunción es que no habrá cancelación. Canelo Álvarez concurrirá a la audiencia ante la Comisión Atlética de Nevada, presentará sus descargos y no habrá razón en teoría para que se le mantenga su licencia suspendida. Los antecedentes similares tendrán su peso, ya que no es un tema nuevo la presencia de clembuterol en el pasado y en otros pugilistas mexicanos. Tendrá Canelo en su descargo, los otros exámenes realizados posteriormente que han dado negativos, también la falta de antecedentes ya que es la primera vez que el tapatío da positivo en un examen antidoping y además el informe de la VADA va en sintonía con esos descargos.

Todo ello es lo que se puede presumir y ante lo que se termina de conocer. No obstante, por más que suene lejana la posible cancelación de la pelea, hay que aceptar que es una posibilidad real y en ese caso las especulaciones nos llevan hacia un verdadero mar de tempestades en la vida deportiva y empresarial de Canelo.

Si el 10 de abril la Comisión de Nevada decide mantenerle suspendida la licencia, a menos de un mes de la fecha marcada para la pelea contra GGG, en los hechos, eso significará la cancelación de la misma. Si hay cancelación hay pérdidas económicas para los dos rivales. Sin embargo, en esa ecuación de derrota económica habrá un solo culpable a quien acusar: Saúl “Canelo” Álvarez.

Si la cancelación se consuma, tomará importancia fundamental algo que nadie conoce, excepto los interesados: la letra chica del contrato para esa pelea. ¿Se habrá firmado algún tipo de indemnización en caso de cancelación? Y si se firmó, ¿cuánto aumentará el monto de esa indemnización, si existiese culpabilidad de parte o directamente por un tema asociado al doping? No olvidemos que las cláusulas secretas no son novedad en las peleas de Canelo, ya apelaron a una de ese tipo cuando enfrentaron a Chávez y le exigieron a firmar una cláusula que le obligaba a realizar un pesaje privado antes del oficial. La letra chica para esta segunda pelea contra GGG pudo tener muchas cosas que no conocemos, como posibles sumas siderales ante una cancelación forzada.

Pero hay algo más, en caso no exista esa letra chica, la posibilidad de un juicio por perjuicios económicos que podría perfectamente entrar en las opciones de Golovkin y su equipo, si deciden ser resarcidos por sus pérdidas.

Todo esto no pasa de una especulación, sin embargo, el equipo de GGG ha venido actuando como si no le importara una cancelación de la pelea. ¿Será la razón descripta el motivo de esa actitud? Cabe aquí la frase “amanecerá y veremos”, aunque, por lo pronto, la emocionante batalla previa rumbo a la pelea del 5 de mayo la sigue ganando Gennady Golovkin.

En una columna anterior, escribí que los dos exámenes positivos de Canelo fueron dos autogoles del tapatío. A ello le podría agregar que los insultos ofensivos y fuera de tono hacia GGG, fueron otro auto gol. No creo que sea oportuno ni acertado ese lenguaje en medio de una guerra de acusaciones que lo tienen contra las cuerdas. La suspensión, tal vez simbólica, de su licencia es otro auto gol, que recurriendo a la mirada futbolística para esta pelea de boxeo, nos hacen reflexionar que por más buen equipo que te respalde, no es fácil remontar un marcador de cuatro a cero en contra. El 10 de abril empezaremos a saberlo.

Fuente: http://www.espn.cl/boxeo/nota/_/id/4116154/la-suspension-de-canelo-alvarez-y-la-letra-chica-del-contrato